martes, noviembre 1

Chet Baker.

"El Gato Blanco", con el sonido de su trompeta y con su extrañísima voz hizo un milagro: que me gustara una canción que, por muchas razones, encontraba sosa y hasta ofensiva: "My Funny Valentine". En otra entrada explicaré porqué me caía tan gorda esta canción y cómo Chet me hizo cambiar de opinión.

0 Comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]

<< Página Principal